Los fraudes en el entorno laboral están evolucionando. Uno de los más comunes en la actualidad es la suplantación del CEO, donde los ciberdelincuentes se hacen pasar por altos ejecutivos de la empresa a través de correos electrónicos, aplicaciones de mensajería o incluso llamadas telefónicas, para engañar a los empleados y conseguir que envíen dinero o datos confidenciales.
Ya trabajes en RR. HH., finanzas, ventas, marketing, operaciones o producto, es fundamental saber cómo funcionan estos fraudes y cómo protegerte.
📦 ¿Qué es la suplantación de identidad de ejecutivos?
Este tipo de estafa suele implicar que alguien se haga pasar por tu jefe o algún alto cargo de la empresa. Es posible que recibas mensajes solicitando:
- Comprar y enviar tarjetas regalo (por ejemplo, de Amazon o Apple)
- Transferir fondos con urgencia para un proyecto «confidencial»
- Compartir credenciales de acceso o documentos internos
En Techsouogy, hemos visto casos donde los estafadores crean cuentas falsas de WhatsApp usando el nombre y la foto de perfil del CEO, y luego escriben a empleados con solicitudes que suenan urgentes.
⚠️ Señales de alerta que debes tener en cuenta
- Peticiones inusuales o urgentes: “¿Puedes comprar 500 $ en tarjetas regalo de Apple ahora mismo?” Eso no es un procedimiento habitual.
- Mensajes desde correos o números desconocidos: Verifica quién envía el mensaje. Las comunicaciones legítimas deben venir de canales oficiales de la empresa.
- Falta de coherencia o mala redacción: Estos mensajes a menudo tienen un tono extraño. Confía en tu intuición.
🛡️ Cómo protegerte
- Tómate tu tiempo: Los estafadores juegan con la urgencia para que actúes sin pensar.
- Verifica por canales oficiales: Llama o escribe a la persona a través de Slack o el correo corporativo antes de hacer nada.
- Nunca compartas contraseñas o códigos de verificación (2FA): Ningún directivo legítimo te pedirá acceso a tus credenciales.
- Reporta cualquier actividad sospechosa: Haz una captura de pantalla y avisa de inmediato al equipo de IT o a RR. HH.
Al mantenernos alerta, los empleados podemos ser la primera línea de defensa para protegernos a nosotros mismos, y a la empresa, de caer en las trampas de un estafador.